Crónica y reflexiones del evento de lanzamiento del National Chapter Spain para CoARA.

El pasado viernes 9 de febrero, la Red de Doctorand@s del CSIC estuvo presente en el evento del lanzamiento del National Chapter Spain de CoARA organizado por ANECA, CSIC y CRUE. Como Presidente de la RED fue un honor asistir y representar a la asociación en un acto donde se trataron temas muy interesantes e importantes para el futuro de los jóvenes investigadores. En general, el evento estuvo muy bien y salí con bastantes buenas primeras impresiones, algo en lo que coincidí con los representantes de FPU Investiga y FJI-Precarias que también asistieron ―y a los que ha sido un placer conocer―. La jornada fue larga e intensa, con mucha información. Por ello en este artículo mi intención es resumir el contexto y los principales mensajes que creo necesarios poner en conocimiento de todes les doctorandes para saber en qué dirección se va a avanzar (o se pretende) en la evaluación de la investigación científica en el Estado español, algo que nos afectará directamente más pronto que tarde. Y también algunas reflexiones.

La apertura del evento contó con la intervención de la presidenta de la CRUE, la directora de la ANECA, nuestra presidenta del CSIC y del secretario de estado de Ciencia, Innovación y Universidades. Posteriormente se presentó el National Chapter Spain para CoARA, su contexto, objetivos y líneas de trabajo. El grueso del evento fueron tres mesas en los que se ahondaba en distintos aspectos de los cambios en la evaluación de la actividad investigadora. La primera mesa trató de nuevos criterios y metodologías. En ella se expusieron tres casos de experiencias institucionales en los que habían empezado a cambiar criterios y procedimientos en sus procesos de evaluación interna a los grupos de investigación, sus investigadores o a los solicitantes de sus ayudas. En la segunda mesa se expusieron experiencias de cómo crear conciencia y formar sobre los cambios de la evaluación, aplicados en distintas instituciones. Finalmente, la tercera mesa afrontó el tema de la interdisciplinariedad y multidisciplinariedad (y también se mencionó la transdisciplinariedad). La jornada fue cerrada por el secretario general de Universidades.

Contexto. ¿Pero qué es CoARA?

Coalition for Advacing Research Assessment es una plataforma promovida desde nivel europeo como un sistema para llegar a realizar una profunda reforma de la evaluación de la actividad investigadora a nivel global. Su principal visión es que esta evaluación a investigadores y organizaciones reconozca los diversos resultados, prácticas y actividades que maximizan el impacto y la calidad de la investigación, requiriendo que se base principalmente en evaluaciones cualitativas, para lo que es parte central el peer-review, y apoyándose en el uso responsable indicadores cuantitativos. El acuerdo de CoARA consta de los siguientes 10 principios generales y/o compromisos:

  1. Reconocimiento de la diversidad de contribuciones a la investigación, y a las carreras en ella, de acuerdo con las necesidades y naturaleza de la investigación.
  2. Basar la evaluación de la actividad investigadora en la evaluación cualitativa, con la revisión a pares (peer-review) como una parte fundamental, y respaldada por el uso adecuado de indicadores cuantitativos.
  3. Abandono de los usos inapropiados de lo indicadores métricos basados solo en las revistas y publicaciones, especialmente del Journal Impact Factor (JIF) y el h-index.
  4. Evitar el uso de los rankings de las organizaciones en la evaluación de la actividad investigadora.

Estos cuatro principios son el núcleo del acuerdo de CoARA. Los siguientes están planteados para ayudar alcanzar los cuatro primeros:

  1. Comprometer los recursos necesarios recursos para reformar la evaluación de la actividad investigadora para lograr los cambios de organización a los que se han comprometido.
  2. Revisar y desarrollar criterios, herramientas y procesos de la evaluación.
  3. Crear conciencia sobre la reforma y proporcionar comunicación, orientación y formación sobre los nuevos criterios y procesos de evaluación y su uso.
  4. Intercambiar prácticas y experiencias que ayuden el aprendizaje mutuo dentro y fuera de la coalición.
  5. Comunicar los avances realizados en la adhesión a los principios y la implementación de los compromisos.
  6. Evaluar las prácticas, los criterios y las herramientas basados en la evidencia sólida y el estado del arte en investigación sobre la actividad investigadora, y hacer que los datos estén disponibles y en abierto para su recopilación de evidencia y su investigación.

Todas las instituciones firmantes del acuerdo, siendo muchas de España y entre las que se encuentran el CSIC, adquieren compartir esta visión de la evaluación de la actividad científica y de trabajar en pos de cumplir con estos compromisos.

Esto es un muy breve resumen, pero recomiendo encarecidamente la lectura completa del acuerdo para tener una mejor imagen de lo que y como se pretende reformar. Merece la pena para estar al tanto. Dejo aquí el link al documento y la web de CoARA: https://coara.eu/agreement/the-agreement-full-text/

¿Y el National Chapter Spain para CoARA?

Dentro del acuerdo de CoARA por cada estado se puede lanzar un National Chapter por iniciativa de alguna(s) de sus instituciones. Estos National Chapter para ayudar a la reforma de la evaluación de la actividad investigadora en el contexto de cada estado, y lo creen necesario para aunar a la mayor cantidad de instituciones. La redacción de este National Chapter Spain ha estado liderado por la CRUE, el CSIC y la ANECA. Aquí dejo el link la lista de National Chapters: https://coara.eu/coalition/national-chapters/

En el caso del National Chapter Spain cumple con los compromisos 6, 7 y 8 antes listados. O al menos, eso pretenden.

De qué se habló y que mensajes nos dejaron. Con una pizca de opinión personal.

Durante la jornada se quiso dejar que hay una clara necesidad de un cambio de paradigma en la evaluación de la actividad investigadora y que hay que dar ya un paso en el avance para reformarlo ―desde la iniciativa institucional―. Que esto lo veamos cristalizado en cambios reales que sean beneficiosos para nosotros o, más bien, solo en buenas intenciones convertidas en humo, lo tendremos que juzgar y debatir cuando veamos las propuestas reales.

En primer lugar, los nuevos criterios y formas de evaluación parecen muy prometedores. Si se hace bien y se aplican bien, por supuesto. Las ponencias que expusieron su experiencia con cambios a nuevas metodologías de evaluación abogaron por revisar y valorar los aspectos cuantitativos con indicadores cualitativos, el rechazo al h-index, velar por una mayor transparencia y reproducibilidad de las evaluaciones y buscar reducir la carga burocrática para los investigadores. Me parece necesario mencionar, porque seguramente nos lo encontremos en el futuro, la propuesta del uso del CV narrativo en el que prima la descripción del impacto y la calidad de las contribuciones al número en bruto de las mismas.

Esto último, aunque interesante, me quedó en contradicción con la intención de reducir de la carga burocrática y de tiempo a los investigadores, por cómo se conforma el sistema actual en el que, por ejemplo, en el que los que se tienen que presentar a ser evaluados por distintas instituciones y rellenan CVs a cascoporro, cada uno de su padre y de su madre. Si cada uno de esos CVs hay que a su vez redactarlo más, pues engordamos el problema. En esta parte de la relación entre nuevos criterios y metodologías con la burocracia es donde creo que se plantea el principal escollo y reto ―el mismo ya existe en realidad con criterios actualmente vigentes― que puede ser complicado, pero lejos de ser insalvable si hay suficiente voluntad y un compromiso y acuerdo real por una reforma profunda por parte de todas instituciones. Ideas y ejemplos no faltan.

De la parte de la interdisciplinariedad pasaré un poco más por encima en esta ocasión. No por menos importante, sino porque el debate que surgió exigiría otro artículo casi tan extenso como este y que se deberíamos tratar en otra oportunidad. Aunque alrededor de inter/multi/transdisciplinariedad hay un desconocimiento de qué son en muchas ocasiones, sí son conceptos que están muy correlacionados con una mayor transferencia y mejor divulgación de las investigaciones. A pesar de los compromisos en pos de la interdisciplinariedad, hay ciertas resistencias al cambio, ya que, tal como está establecido, el sistema no puede adaptarlas bien. Sin embargo, los principios de CoARA al querer reconocer y abrazar la diversidad en la actividad investigadora, buscan reconocer más esta interdisciplinariedad. Depende de la visión, incluso se puede considerar CoARA no solo como un cambio en las técnicas de evaluación, si no como un cambio necesario en la gobernanza de la ciencia. Como ya dije, es un tema mucho más amplio de lo aparente.

Por el momento, sí que podemos quedarnos que los perfiles interdisciplinares tendrán un mayor peso al ser evaluados que el que ahora tienen y que este cambio se va a producir para bien o para mal. Pero, por otra parte, tal y como se reconoció en la sesión la interdisciplinariedad también carecen de incentivos y suponen un trabajo extra, de hecho, cito “hasta ahora solo te podías dedicar a la interdisciplinariedad si tienes plaza fija”. Mal augurio para gran parte de nosotres, que las plazas fijas casi suenan a mito a este paso.

Y habiendo repasado un poco estas dos sesiones he dejado para el final de este “resumen”, el tema del que se habló en la segunda mesa, porque por una parte es el que más me preocupa de forma inmediata y me quiero poner un poco reivindicativo al considerar que engloba a los otros dos.

Todos los cambios propuestos en los criterios de evaluación pueden estar muy bien y con buenas intenciones, así como la inclusión de la interdisciplinariedad. ¿Pero de qué sirve si no nos enteramos bien o ni siquiera lo hacemos? La comunicación de toda reforma es clave, y también que sea con suficiente tiempo, para no encontramos de golpe con nuevos procedimientos y criterios para los que no estamos preparados, y que nos pueden dejar fuera. Mismamente, ¿cuántas conocíamos la existencia de CoARA y las reformas que proponen?

En la mesa se habló de la necesidad de involucrar en las reformas de la evaluación a toda la comunidad científica y que exige una implicación a todos los niveles. Pero voy a centrarme más en lo que se dijo relacionado con los investigadores jóvenes que están en formación. Porque formación en todo esto es lo que necesitamos. Me gustó especialmente la ponencia explicando que hacían en el IBEC mencionando que tenían en su centro un recorrido de formación para su doctorandes incluyendo formación en ciencia abierta y evaluación científica (cómo es actualmente y hacia dónde va), dan herramientas y oportunidades. Incluso valoran su participación en comités.

Espero que los representantes del CSIC que se encontraban allí escuchando tomaran buenas notas, pero si no ya lo hice yo para proponérselo a nuestro querido DPE (al menos) y a la Presidencia. No es de recibo que desde la institución se hable de cuán importante y trascendentales son todos estos temas (que lo son) pero luego el CSIC no haga nada porque lleguen de verdad a la base joven que se nos lo vamos a comer tarde o temprano. Si todo es por la excelencia, tienen obligación de hacer un esfuerzo en este aspecto, como mínimo.

Por último, no quería dejar de destacar algunos retos que se mencionaron durante la jornada junto con una breve reflexión tras una semana del evento.

Por una parte, la financiación. Todos coincidieron que se necesitaba inversión y más inversión para efectuar cambios reales. Y no puedo estar más de acuerdo. Está claro, que hay una necesidad de invertir para mejorar la evaluación tanto para facilitar la vida a evaluados como evaluadores, en crear una infraestructura (digital) que sea de verdad competente y no cree enormes atascos. Sin embargo, en las intervenciones de los dos Secretarios del Ministerio no hubo una mención realmente a la cuestión. Porque la “colaboración, colaboración, colaboración en investigación” (Secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades) y la “pedagogía, pedagogía, pedagogía” (Secretario general de Universidades) están muy bonitas pero no valen de nada ni funcionan si no hay dinero adecuadamente invertido y dirigido de por medio. Además, destinar recursos a esta reforma está en los compromisos de CoARA. Igual habría que reflexionar porque la Agencia Estatal de Investigación no ha firmado ninguno de estos acuerdos.

Por otra parte, está el reto de que toda esta reforma no suscite un incremento de la carga de trabajo. Más bien de varias cargas más en general . Por ejemplo, pues ahora no solo tengamos que investigar ―que es nuestra principal actividad―, dar docencia en algunos casos y además buscar ser interdisciplinares sin que eso sea algo que tengan muy claro desde las instituciones. Estoy encantado con las buenas intenciones, pero si eso se traslada en la práctica en embarrar y burocratizar más el sistema, el remedio será peor que la enfermedad. La presidenta de la CRUE dijo que avanzar en esta reforma también respondía a “la preocupación por la presión por publicar y el bienestar emocional de los jóvenes” ―lo cual no deja de ser irónico, recordando que es la máxima representante de un organismo del que forman parte universidades españolas que no pagan los trienios que corresponden a los doctorandes y donde todavía ponen trabas a la docencia que compañeres del CSIC tienen derecho y obligación de hacer, por mencionar un par de cosucas entre muchas sin extenderme así no más―. Ya veremos sí es verdad.

Si queremos que la reforma ayude al bienestar emocional, tienen que procurar los nuevos criterios que tanto buscan la excelencia no se traduzcan en aún más explotación (y autoexplotación) para los investigadores.

Concluyo esta nota pensando en que, como se mencionó, sin duda «nos encontramos en medio de una transición en la ciencia» que nos va a tocar comernos con patatas y espero por el bien de todes, que no nos siente fatal. Sobre el papel y a pequeña escala las reformas parecen muy esperanzadoras pero creo, desde mi opinión personal, que también igual exigen debates más profundos en algunos aspectos que igual se dan muy por hecho (la interdisciplinariedad o qué consideramos investigación de calidad, por ejemplo). Pero más melones, los abrimos otro día. Sean cuál sean la dirección que se tome, desde la RED de Doctorand@s del CSIC estaremos ahí atentos y dispuestos para participar y colaborar donde podamos, hacer oír vuestra voz y, sobretodo, ayudaros.

De izq a derecha: Pilar Paneque, directora de ANECA, Cris, presidenta de FJI-Precarias, Ismael, presidente de la RED de Doctorand@s del CSIC, y Manuel, secretario de FPU Investiga

Quiero dedicar el último párrafo de este artículo para agradecer a Pilar Paneque, directora de la ANECA, la invitación al evento de lanzamiento en nombre de la RED de Doctorand@s del CSIC y del mío propio. En su discurso de apertura nos mencionó y destacó la importancia de contar con los investigadores jóvenes (la única que lo hizo) para la elaboración de los nuevos criterios de la ANECA, algo que con esta invitación y la próxima reunión que tendremos la RED junto a otras organizaciones con la ANECA, creo que está cumpliendo. Esperamos que la colaboración logre que de verdad se den estos cambios y reformas tan esperados y que sean para mejor.

Y un gran gracias y un abrazo a ti, lector, por haber llegado a leer hasta aquí este pedazo de nota, casi testamento. Espero que haya sido al menos un poco útil.

Nota escrita por Ismael Gutiérrez Fernández, presidente de la RED de Doctorand@s del CSIC.

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